El pasado miércoles 3 de marzo la galería 3 Punts de Barcelona inauguró la exposición “Vector Portraits” del fotógrafo Andrew Bush. Coqueteando con las fronteras del periodismo, la antropología y el arte conceptual, Andrew Bush se ha dedicado a retratar, durante casi diez años, decenas de conductores que transitan por la ciudad de Los Angeles y sus alrededores.
La intención del artista es poner en evidencia las fisuras existentes entre lo público y lo privado, en un contexto en el que la vista al frente en la carretera, la velocidad y el hermetismo del vehículo propician una ilusión de privacidad infranqueable y un desdén hacia el voyeurismo potencial.

Además de Bush, muchos otros autores han desarrollado trabajos que giran en torno al concepto de automóvil como espacio íntimo y personal expuesto a la mirada del otro, enfocándolos desde diferentes puntos de vista.
En su serie “Traffic”, el francés Jean-Christian Bourcart intenta capturar la melancolía y la resignación de conductores y pasajeros atrapados en atascos de tráfico en la ciudad de Nueva York.

En su serie “Streets, Cars and Drivers”, el alemán Gosbert Adler retrata a conductores de la ciudad italiana de Reggio Emilia justo en el instante en que sus vehículos están parados ante semáforos en rojo.

En sus series “Rodeo drive” y “Rodeo men”, el norteamericano Michael Butler retrata a conductores de Beverly Hills, uno de los barrios más lujosos de la ciudad de Los Angeles.

En su serie “Transvoid”, el holandés Roderik Henderson retrata a personas que se resguardan del frío en sus vehículos en varios aparcamientos de Canadá.

El norteamericano Anthony Scrocca retrata coches en movimiento justo en el momento en el que los rayos del sol iluminan su interior.

Siguiendo un planteamiento similar, la española Camino Laguillo fotografía ese breve instante en el que las sombras de un coche pasan a ser parejas, madres con sus hijos, compañeros de trabajo o personas solas.







Los referentes fotográficos
El pasado sábado 6 de marzo asistí a la primera edición de Caja Azul, un encuentro de fotógrafos, teóricos y aficionados para reflexionar y debatir alrededor de la fotografía.
Esta primera edición contó con la presencia de Alfons Rodríguez, Rafael Badia, Paco Elvira, Maria Rosa Vila y Manel Úbeda como ponentes. Aunque todos ellos aportaron reflexiones interesantes, me gustaría destacar algunos puntos de la intervención de Manel Úbeda, que habló del papel de la docencia y su responsabilidad con respecto a los próximos fotógrafos y su forma de entender la fotografía. Concretamente, habló de la falta de referentes fotográficos que tienen los estudiantes de primero y del escaso interés de éstos por tenerlos a pesar de la cantidad de información que la red pone a su alcance:
“Cuando hablamos con estudiantes de primero de fotografía nos tropezamos con una evidencia tremenda: éstos, en general, no tienen referentes. Una situación que no es extrapolable a ningún otro medio. Un crío al que le gusta el fútbol con poquitos años tiene sus ídolos. Cualquier aficionado al baloncesto sabe perfectamente qué jugadores españoles están en estos momentos en la NBA. Cualquier aficionado al motor sabe qué piloto está en la F1, con qué escudería y qué coche conduce. En cambio, sorprendentemente, la mayoría de estudiantes de primero de fotografía no saben quién es quién en el mundo de la fotografía, pero manifiestan que les gusta la fotografía. O sea, vendría a ser como el que le gusta la montaña pero no va nunca a la montaña.”